Desde la época de Fotolog y Tumblr hasta el día de hoy, podemos decir que las redes sociales cambiaron radicalmente. Pasamos de publicar memes y fotos improvisadas a navegar un ecosistema donde cada contenido compite por segundos de atención. Hoy, los usuarios ya no siguen marcas por obligación: siguen experiencias, historias y conexiones reales, un algo que les haga sentido.
Instagram no es la misma red de hace cinco años (ni de hace un mes). Pasó de ser un feed de fotos aesthetic a un espacio dominado por videos cortos, Reels y formatos cada diferentes. Pero entre tanto movimiento, surge una pregunta: ¿Los post estáticos desaparecerán, están obsoletos o aún tienen algo que decir?
Lo primero que hago al abrir los ojos no es levantarme con calma a preparar el desayuno. Seamos realistas: lo primero que miro es el celular y ahí, sin darme cuenta, ya estoy rodeada de diseño, la app de clima que me dice si llevar paraguas o ropa fresca, los íconos de redes sociales que reconocemos sin pensar. Todo eso no está ahí por casualidad, alguien lo pensó, lo diseñó, lo probó y finalmente se aprobó para que hoy todos lo conozcamos.
El 30 de junio comenzó a operar la nueva actualización del algoritmo de búsqueda de Google. En pocos días ya se nota su impacto en los resultados SEO y SEM de muchas marcas y sitios de eCommerce. Los rankings orgánicos y los costos de adquisición de las campañas pagadas no se comportan como estaba previsto.
¿Has notado que ciertas estéticas, canciones y expresiones artísticas de los noventas/ochentas y principios de siglo han resurgido con fuerza en el último tiempo?
¿Robbie Williams estrenando un film nuevo? ¿Los Gallagher reuniéndose para una gira mundial de Oasis? ¿Toei Animation estrenando Dragon Ball Daima como obra póstuma de Toriyama? ¿Cobra Kai liderando los rankings de Netflix como una de las series más vistas? ¿Nintendo “renovando” su catálogo con juegos retro de Super y 64?
¿Has notado que ciertas estéticas, canciones y expresiones artísticas de los noventas/ochentas y principios de siglo han resurgido con fuerza en el último tiempo?
¿Robbie Williams estrenando un film nuevo? ¿Los Gallagher reuniéndose para una gira mundial de Oasis? ¿Toei Animation estrenando Dragon Ball Daima como obra póstuma de Toriyama? ¿Cobra Kai liderando los rankings de Netflix como una de las series más vistas? ¿Nintendo “renovando” su catálogo con juegos retro de Super y 64?
Las marcas siempre han querido brillar con luz propia, encontrar su voz y conectar de verdad con su gente. Pero ahora que la IA está metida en todos lados, hay una cosa que hace ruido: si todas las marcas empiezan a usarla sin criterio, sin alma, sin filtro y sobre todo sin intervención humana… al final todas estas marcas terminan hablando igual, como si salieran del mismo molde de fábrica.


